mercredi 20 avril 2016

Mü, wenu mew ütrüfngelay pu wentru / No, los hombres no fueron arrojados del cielo

Mari mari kom pu che,
Hoy les voy a contar el origen de la palabra occidental: viene de occi, apócope de óxido, y de dental, porque los occidentales comen mal y se le oxidan los dientes. De ahí que occidental es apócope de oxi-dental.

OK, no. Como pueden ver, ese análisis es completamente errado y fantasioso, puesto que no considera la etimología de las palabras occidente, óxido y dental a partir de datos lingüísticos anacrónicos (es decir, la evolución de cada una de aquellas palabras en el tiempo, cuyos orígenes sabemos). Si bien occi-dental puede perfectamente venderse como un juego de palabras simpático, jamás podría venderse como una etimología verdadera.

Pero, ¿por qué les cuento esto? Bueno, la historia es que me encontré con un video bastante compartido a través de las redes sociales en el que Gastón Soublette –citando a Ziley Mora– explica que la palabra wentru (hombre) provendría de wenu ütrüf (supuestamente "caído del cielo") y que zomo (mujer) significaría "por ti soy más" (ni se me ocurre de dónde pudo haber sacado eso, tal vez de zoy (más) y alguna otra palabra). Aquí está la falla de Ziley Mora –y de Soublette, que lo cita: que no saben diferenciar entre un juego de palabras, poético y todo lo que quieran, y una verdadera etimología. Y eso es fatal, porque esparcen desinformación que la gente, confiando en sus status académicos, toma como verdadera. El problema se acentúa cuando la (des)información es además citada por otros académicos, aumentando como una bola de nieve y quedando fijada en textos y materiales que debieran ser educativos.


En todos los idiomas del mundo existen palabras que son analizables o compuestas, es decir, están formadas a partir de otras palabras, y también existen palabras que sencillamente no son analizables, que podemos considerar como raíces primitivas. Por poner algunos ejemplos del castellano, existen palabras como paraguasparachoquessaltamontes y automóvil, que se pueden analizar como para+aguaspara+choquessalta+montes y auto+móvil, pero también hay palabras que no se pueden descomponer como casa, perro, árbol y nube, ya que corresponden a raíces primitivas.

Suele pasar, y sobretodo en lenguas polisintéticas como el mapudungun, que la gran mayoría de las raíces son cortas, de una o dos sílabas. El resto de las palabras que tienen más de dos sílabas son casi siempre compuestas o, en otras palabras, derivadas de esas raíces cortas. Pero un error muy común en el que caen los lingüistas amateurs es el de sobreanalizar las raíces, es decir, tratar de descomponer palabras que en realidad no se pueden descomponer. Antes de proponer una etimología para cualquier palabra, hay que asegurarse de que uno sabe cómo funciona el idioma, tanto en su gramática como en su semántica y evolución. Decir que wentru se forma por apócope de wen(u) y ütrüf es simplemente no conocer ni la fonética, ni la gramática ni la semántica del mapudungun. Primero, hay que saber que el mapudungun utiliza el recurso del apócope, pero no en cualquier contexto, sino sólo en la formación de nombres, y en ese caso el elemento que se apocopa es el segundo, no el primero. Por lo tanto, si wenu fuese el primer elemento de la formación de una palabra, no podría sufrir apócope, quedaría simplemente como wenu no como wen. Segundo, tal vez para un hablante de castellano pueden sonar muy similares la u y la ü, pero para un hablante mapuche son sonidos muy distintos, de la misma manera que para un chino es muy difícil diferenciar la r de la l pero para un hablante de castellano no. Por otro lado, las palabras cortas tampoco suelen apocoparse al formar nombres, por lo que es completamente improbable que la raíz ütrüf se apocope a tru. Entonces: no hay ningún motivo por el que wenu deba cambiar a wen, ni ütrüf a tru, para formar la palabra wentru.

Hay otro motivo, y es que el verbo ütrüf no significa "caer", sino "lanzar" o "arrojar". El verbo "caer" es trana. Por otro lado, para formar términos en mapudungun no basta con pegar dos palabras y listo. Todas las lenguas tienen reglas y el mapudungun no es la excepción. Para que signifique "caído del cielo" en mapudungun debería decirse wenu mew tranalu o, si se acepta que fue lanzado, entonces wenu mew ütrüf, de otra forma no tiene sentido, sería como que en castellano dijésemos "caído / tirado cielo". En resumidas cuentas, wentru no tiene por dónde venir de wenu mew ütrüf / tranalu. De más está decir que un caso similar pasa en zomo, pues no tiene por dónde significar "por ti soy más", al menos desde su etimología.


Es más fácil aceptar que numerosas palabras se pueden descomponer en elementos más simples, como kiñentrür (kiñen+trür), ütrüftüku (ütrüf+tüku), trarülongko (trarü+longko), tripantu (tripa+ntu), Elchen (el+che+n) y un largo etcétera, pero otras palabras no resisten análisis simplemente porque son raíces inanalizables, no palabras derivadas. Igual que en castellano, donde es fácil saber que paraguas viene de para+aguas, pero no se puede decir que casa venga de ca+sa: es simplemente inanalizable.

En fin, la tentación de sacar significados de debajo de la manga es grande, sobre todo porque es muy fácil sobreanalizar las lenguas polisintéticas. Más aún las lenguas indígenas, por la carga "mística" que llevan detrás. Lamentablemente, muchos se dejan embaucar por los cuentos de algunas personas que tratan de hacer análisis lingüísticos sin tener ninguna competencia ni en la lengua que analizan, ni en lingüística. Tal vez alguien me dirá "oye, pero no es tan grave, si igual lo que dice es bonito". Pero podemos verlo de otro modo: el mapudungun es lo suficientemente bello como para maravillarnos con su real profundidad. Falsear una lengua (y con ella una cultura), aunque sea "para bien", es someter a un pueblo a la mistificación, a expensas de su dimensión humana. También es cargarles la espalda con la mochila de la idealización, y la idealización suele terminar en decepción. No es eso lo que merece el pueblo mapuche.

(Y nosotras, ¿somos hombres también? / ¡Obvio que sí, amigas!)
*imagen sacada de www.abiuro.com

Lemoria, trageltu may ta mün chillkatupael.
(Saludos, muchas gracias por haber venido a leer)
(P.S. Gracias Eric por el ejemplo de los occi-dentales)

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